19 de agosto de 2016

Quibdó, en jaque por paro cívico

Con el comercio totalmente cerrado, una parálisis del 90 % en el transporte, y cientos de manifestantes en las calles; se vivió ayer el segundo día de paro cívico en Quibdó, Chocó, con el que los habitantes buscan presionar al Gobierno Nacional para que cumpla con los grandes proyectos de infraestructura vial, con la electrificación y con la no liquidación del hospital San Francisco de Asís, entre otras reclamaciones.

Por su parte el Gobierno, presente en el departamento, responde que sí le ha cumplido a Chocó y que en los últimos años ha hecho inversiones que superan los 7 billones de pesos.

Aunque la manifestación de ayer en la mañana transcurrió en total tranquilidad, sobre el mediodía un enfrentamiento entre la Policía y los manifestantes dejó atemorizados a los marchantes, quienes por los gases lacrimógenos que lanzó el Esmad corrieron por todo el centro de Quibdó buscando protección.

Frente a los disturbios, la comunidad le solicitó a la Gobernación que el Esmad no participe más en la manifestación y se retire de la ciudad, ya que según algunos chocoanos, este grupo se ha excedido en sus funciones.

Sin embargo, según la Defensoría del Pueblo la protesta en todos los municipios chocoanos se ha desarrollado en normalidad. Así lo destacó el defensor del Pueblo de Chocó, Luis Enrique Abadía, quien dijo que esta es “una manifestación pacífica”. Debido al cierre total del comercio, el defensor Abadía expresó que lo que se ha recomendado es tener una actitud de prudencia y destacó que este sector, en su momento, apoyó la movilización.

“También entendemos que hay gente que quiere trabajar pese a esta declaratoria de paro. En ese sentido, por cuestiones absolutamente de prevención consideramos prudente no abrir los negocios para que esto no se vaya a desbordar”, sostuvo.

Las voces de la protesta

Entre los manifestantes estaba Miriam Londoño, una maestra de escuela quien ayer salió a caminar, dijo, por amor a Chocó. “Yo marcho porque a mis 65 años nunca he tomado agua potable ni he podido ir a Medellín en carro. ¿A usted le parece justo que uno se muera sin poder tomar agua potable que baje por la llave? ¿Cuántos muertos más tiene que poner la vía Medellín-Quibdó para que la terminen?”, dice la señora Miriam mientras insiste en que Chocó es un pueblo olvidado e insiste en que salió a caminar por su municipio porque le duele lo que está pasando.

Sandra Perea, exconcejal de Quibdó, dice que con la marcha lo que se pretende es la reivindicación del pueblo chocoano. “Necesitamos que el Chocó tenga un hospital de tercer nivel con dignidad, necesitamos las carreteras y no más trochas de la muerte. Es el momento que el Gobierno Nacional haga macro inversiones en el departamento y así alcancemos el desarrollo. No queremos más mentiras”.

A pesar de la súplica de la maestra, el Gobierno insistió ayer en que sí ha hecho inversiones en Chocó. El ministro encargado del Interior, Guillermo Rivera, adelantó ayer, durante toda la tarde, una reunión con los líderes del paro ciudadano tratando de llegar a acuerdos e insistió en que su presencia en Quibdó es para reivindicar el esfuerzo que ha hecho el Gobierno Nacional en este departamento.

“En la administración del Gobierno Santos se han invertido 7 billones de pesos en Chocó. Por ejemplo, se han invertido recursos cercanos a los 500.000 millones de pesos en saneamiento básico a través del Plan Pacífico y del Viceministerio de Agua. La inversión en vías asciende a los 1,3 billones de pesos”.

Del pliego de peticiones que tiene el Comité de paro dijo que están en toda la disposición para escucharlos y para encontrar fórmulas “a los problemas que ellos dicen que existen”.

Frente a uno de los puntos claves de la negociación que es la terminación de la vía Quibdó-Medellín, dijo que en ese corredor sí hay avances. “Tenemos toda la disposición, a través de vigencias futuras de garantizar los recursos que hacen falta para terminar la pavimentación de esta importante vía”.

Por último, el obispo de Quibdó, monseñor Juan Carlos Barreto, indicó que la iglesia está apoyando el paro porque es “justificado” ya que según el prelado, son constantes los incumplimientos.

“Las acciones que se han emprendido en otras instancias no han dado el resultado esperado. Por ejemplo todo lo que ha venido haciendo la Defensoría de Pueblo con la resolución dictada realmente no ha tenido la respuesta que se quisiera, ni los autos de la Corte Constitucional. Además, la salud del departamento es la más grave del país, por eso se justifica el paro” .

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