Un periquito se suma al pulpo Paul como augur de la final del Mundia
Sudáfrica es el mundial de las vuvuzelas, del balón de trayectoria impredecible, el de bellezas femeninas intentando promoverse y el de los animales convertidos en augures de los resultados. El más famoso de todos es el infalible pulpo Paul, un cefalópodo alemán que traicionó a su país previendo la victoria de España en las semifinales. Luego salió un ratón, también en Alemania. Lo último es que un periquito también predice el futuro resultado de la final del mundial de fútbol. Gana Holanda. En la antigua Roma se quería adelantar el futuro, predecirlo, observando las entrañas de ciertos animales. Hoy somos mucho más pulcros, pero al parecer igual de científicos: se le otorga a un cefalópodo, un roedor o un pájaro la capacidad de predecir el futuro. La última sensación en augures animales proviene de Singapur. Es un periquito al que le presentan dos cartas blancas, y elige una de ellas. El dueño de este pájaro dice que hasta el momento ha tenido un índice de aciertos muy alto, y confí...