24 de agosto de 2016

Los relatos de los niños del Bronx

Las entrevistas que les han realizado los profesionales del ICBF a los menores rescatados de la principal olla de Bogotá, dan cuenta de los delitos a los que fueron sometidos.

La presencia de menores en el Bronx se sabía, pero no se conocía la dimensión del problema. Justo antes de la intervención, algunos los medios alcanzaron a denunciar como a esta zona llegaban decenas de niños y niñas a sumergirse en las denominadas “farras”, en las que duraban días consumiendo drogas y alcohol. Todo se sumaban a los que ya, por destino, vivían en la principal olla del país.

Tras la intervención que adelantó la Policía el pasado 28 de mayo, las evidencias mostraron que el problema era más grande de lo que se calculaba. Las autoridades rescataron a 133 niños (dos de ellos reportados como desaparecidos), que quedaron bajo protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Desde ese mismo día, la entidad comenzó con el proceso de restauración de derechos. La situación en las que los encontraron era tan precarias, que en su momento a 30 de ellos los tuvieron que llevar a centros asistenciales.

Con ellos bajo custodia, comenzaron el proceso de acercamiento. Las autoridades, a través de menores indigentes y llevados por las drogas; hijos de habitantes de calle que vivían en la zona, o jóvenes que llegaban a consumir drogas en los establecimientos ilegales, empezaron a conocer los detalles de otro oscuro episodio de los que se vivieron en este imperio del crimen: explotación sexual infantil, la forma cómo los usaban para cometer delitos, cómo los obligaban a presenciar crímenes… el abandono.

Tres meses después, Noticias Caracol dio a conocer apartes de los crudos testimonios de los niños que soportaron y fueron testigos de los peores crímenes que ocurrieron en este sector. Como el relató de un niño que fue testigo cómo los llamados sayayines, grupo criminal que actuaba como autoridad en el sector, torturaron a un Policía e, incluso, como a otro lo asesinaron y lo descuartizaron.

A esta se sumaron relatos tan escabrosos como el de algunas niñas que fueron explotadas sexualmente, violadas por los mismos criminales que dominaban la zona y agredidas; el de otras que después de estar sumergidas en ese macabro mundo, terminaron haciendo de todo para sobrevivir y poder comprar drogas, y el de aquellos que terminaron siendo usados por los capos para cometer delitos. Todo allí tenía un precio. 
Todas estas entrevistas, que tomaron los profesionales del ICBF, hacen parte de los expedientes que cuentan lo que ocurría en el Bronx, pero visto por los ojos de niños que fueron víctimas del abandono. Todos los relatos están en poder de la Fiscalía, que avanza en las investigaciones para dar con los responsables.

Sin embargo, más allá del trabajo policial, la tarea del ICBF es conocer las razones que llevaron a muchos niños, niñas y adolescentes al Bronx. "La pregunta ha sido ¿por qué los niños llegaron al Bronx y qué está pasando con los papás y las mamás? Es fundamental que los padres entiendan que la primera línea de defensa de los niños son ellos ", señaló Cristina Plazas, directora del ICBF.

De los 133 niños rescatados, 21 fueron reintegrados a sus familias. Los 112 restantes fueron ubicados en los centros de protección del ICBF y del Distrito. Actualmente, un gran número de los pequeños rescatados siguen bajo custodia del ICBF, donde trabajan en el proceso de restitución de derechos de los menores de edad.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario